| Ahora
estoy trabajando en una nueva comedia. Ya no será como las anteriores.
Es una obra en la que no puedo escribir nada, ni una línea, porque
se han desatado y andan por los aires la verdad y la mentira, el hambre
y la poesía. Se me han escapado de las páginas. La verdad
de la comedia es un problema religioso y económico-social. El mundo
está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya
desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto.
Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre.
Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos.
Y el rico dice: «¡Oh, qué barca más linda se
ve por el agua! Mire, mire usted, el lirio que florece en la orilla».
Y el pobre reza: «Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha
hambre». Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse
en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás
conoció la Humanidad. Nunca jamás se podrán figurar
los hombres la alegría que estallará el día de la
Gran Revolución. ¿Verdad que te estoy hablando en socialista
puro? |
Adesso sto lavorando a una
nuova commedia. Non sarà più come le precedenti. È
una piéce in cui non posso scrivere niente, neanche una riga, la
verità e la menzogna, la fame e la poesia, si sono liberate e svolazzano
per aria. Mi sfuggono dalle pagine. La verità della commedia è
un problema religioso ed economico-sociale. Il mondo è paralizzato
di fronte alla fame che decima i popoli e, finché vi sarà
uno squilibrio economico, il mondo non sarà capace di pensare. Io
l’ho visto bene… Due uomini camminano lungo la riva di un fiume. Il primo
è ricco; l’altro povero. Il primo ha la pancia piena; l’altro sporca
l’aria coi suoi sbadigli. Il ricco dice: «Oh, che bella barca lì
sull’acqua! Guardi, guardi quel giglio sulla riva». E il povero risponde:
«Ho fame, non vedo niente. Ho fame, tanta fame». È naturale.
Il giorno in cui sparirà la fame il mondo assisterà alla
più grande esplosione spirituale che l’Umanità abbia mai
conosciuto. Mai e poi mai potrebbero immaginare gli uomini l’allegria che
scoppierà il giorno della Grande Rivoluzione. Sto parlando in socialista
puro, vero? |