da Federico García Lorca...
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Intervista con Felipe Morales, 1936
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Ahora estoy trabajando en una nueva comedia. Ya no será como las anteriores. Es una obra en la que no puedo escribir nada, ni una línea, porque se han desatado y andan por los aires la verdad y la mentira, el hambre y la poesía. Se me han escapado de las páginas. La verdad de la comedia es un problema religioso y económico-social. El mundo está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: «¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted, el lirio que florece en la orilla». Y el pobre reza: «Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre». Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución. ¿Verdad que te estoy hablando en socialista puro? Adesso sto lavorando a una nuova commedia. Non sarà più come le precedenti. È una piéce in cui non posso scrivere niente, neanche una riga, la verità e la menzogna, la fame e la poesia, si sono liberate e svolazzano per aria. Mi sfuggono dalle pagine. La verità della commedia è un problema religioso ed economico-sociale. Il mondo è paralizzato di fronte alla fame che decima i popoli e, finché vi sarà uno squilibrio economico, il mondo non sarà capace di pensare. Io l’ho visto bene… Due uomini camminano lungo la riva di un fiume. Il primo è ricco; l’altro povero. Il primo ha la pancia piena; l’altro sporca l’aria coi suoi sbadigli. Il ricco dice: «Oh, che bella barca lì sull’acqua! Guardi, guardi quel giglio sulla riva». E il povero risponde: «Ho fame, non vedo niente. Ho fame, tanta fame». È naturale. Il giorno in cui sparirà la fame il mondo assisterà alla più grande esplosione spirituale che l’Umanità abbia mai conosciuto. Mai e poi mai potrebbero immaginare gli uomini l’allegria che scoppierà il giorno della Grande Rivoluzione. Sto parlando in socialista puro, vero?