da Federico García Lorca...
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Elegía a Maria Blanchard, 1932
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[…] Quien ha vivido, como yo, y en aquella época, en una ciudad tan bárbara bajo el punto de vista social como Granada, cree que las mujeres o son imposibles o son tontas. Un miedo frenético a lo sexual y un terror al «qué dirán» convertían a las muchachas en autómatas paseantes, bajo las miradas de esas mamás fondonas que llevan zapatos de hombre y unos pelitos en el lado de la barba. […] […] Uno che, come me, abbia vissuto in quell’epoca in una città come Granada, così barbara dal punto di vista sociale, è convinto che le donne siano o impossibili o stupide. La paura frenetica della sessualità e il terrore alle dicerie trasformavano le ragazze in automi camminanti sotto gli sguardi di quelle mamme naticute che portano scarpe da uomo e dei peletti al posto della barba. 
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