| ADÁN
Árbol de sangre moja la mañana
por donde gime la recién parida.
Su voz deja cristales en la herida
y un gráfico de hueso en la ventana.
Mientras la luz que viene fija y gana
blancas metas de fábula que olvida
el tumulto de venas en la huida
hacia el turbio frescor de la manzana.
Adán sueña en la fiebre
de la arcilla
un niño que se acerca galopando
por el doble latir de su mejilla.
Pero otro Adán oscuro está
soñando
neutra luna de piedra sin semilla
donde el niño de luz se irá
quemando. |
ADAMO
Un albero di sangue bagna il mattino
e geme in esso la partoriente.
La sua voce lascia cristalli nella ferita
e un grafico d’osso alle finestre.
La luce appena nata fissa e prende
bianche mete di favola che dimentica
il tumulto di vene nella fuga
verso la torbida freschezza della mela.
Adamo sogna nella febbre d’argilla
un bimbo che correndo s’avvicina
nel doppio palpito della sua guancia.
Ma un altro Adamo oscuro sta sognando
neutra luna di pietra senza seme
dove il bambino di luce brucerà. |