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¡Ay de mí! ¡Ay de
mí! ¡Ay de mí!
Esta mirada mía fue mía,
pero ya
no es mía,
esta mirada que tiembla desnuda
por el alcohol
y despide barcos increíbles
por las anémonas de los mueles.
Me defiendo con esta mirada
que mana de las ondas por donde
el alba no se atreve,
yo, poeta sin brazos, perdido
entre la multitud que vomita,
sin caballo efusivo que corte
los espesos musgos de mis
sienes.
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[«Paisaje de la multitud
que vomita», Poeta en Nueva York, 1929] |
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Ahimè! Ahimè! Ahimè!
Questo mio sguardo è stato mio
ma ora non lo è
più,
questo sguardo che trema nudo
nell’alcohol
e congeda navi incredibili
sugli anemoni dei moli.
Mi difendo con questo sguardo
che nasce dalle onde là dove
l’alba
non si azzarda,
io, poeta senza braccia, smarrito
tra la folla che vomita,
senza cavallo scalpitante che tagli
gli spessi muschi delle mie
tempie.
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